En un sitio con mucha gente y poco personal, el sello se convierte en una interrupción. El kiosko la quita.
Crear mi tarjeta gratisEn una panadería a mediodía o en un gimnasio a las siete, nadie va a dejar lo que está haciendo para escanear tarjetas. El programa se usa el primer mes y luego se abandona.

Dejas una tablet o un celular viejo en el mostrador con un código en pantalla. El cliente lo escanea con su teléfono y su sello se suma. El código cambia cada 30 segundos.
Treinta segundos. Lo suficiente para escanear estando ahí, insuficiente para mandarle una foto a un amigo que no vino.
Defines cuántos sellos puede sumarse una persona por día en kiosko. Normalmente uno.
Puedes tener el kiosko encendido y seguir sellando a mano cuando haga falta. Las mismas reglas se aplican a los dos.
El kiosko confía en que quien escanea está en tu local. Con el código rotando y el tope diario el fraude es marginal, pero no es cero: no lo pongas en un sitio donde la recompensa sea muy cara.
No. Sirve cualquier celular viejo con el navegador abierto. Lo único que necesita es pantalla y corriente.
Ver todas las preguntas