Las que nos hacen antes de empezar. Donde la respuesta honesta es «no» o «depende», lo decimos.
Empezar
¿Cuánto se tarda en dejarlo funcionando?
Una tarde. Crear la tarjeta y publicarla son diez minutos; lo que de verdad lleva tiempo es decidir cuántos sellos y qué regalas, y eso conviene pensarlo bien porque no se puede cambiar una vez que hay clientes dentro.
¿Puedo cambiar la recompensa después?
Mientras la tarjeta no tenga clientes, sí. Cuando ya hay gente juntando sellos, no te dejamos cambiar ni el número de sellos ni la recompensa: sería reescribir un trato que alguien empezó a cumplir. El diseño y las palabras sí se pueden cambiar cuando quieras. Si necesitas otra oferta, creas otra tarjeta.
Ya tengo tarjetas de cartón. ¿Qué hago con ellas?
Lo que mejor funciona es dar por válidos los sellos de cartón durante un mes: el cliente enseña su cartón, tú le pones esos sellos a mano en la tarjeta nueva y el cartón se queda. Sin ese puente, la gente siente que pierde lo que llevaba y no se cambia.
¿Se conecta con mi caja o mi punto de venta?
Todavía no. Hoy el sello se pone escaneando desde el celular o con el modo kiosko, al lado de la caja pero por fuera de ella. Si tu caja es la pieza central de tu operación, tenlo en cuenta antes de empezar.
Tus clientes
¿Mi cliente tiene que descargar una aplicación?
No. Escanea un QR y la tarjeta se abre en el navegador que ya tiene en el teléfono. Si quiere, con un toque la guarda en Apple Wallet o Google Wallet y queda junto a las tarjetas del banco.
¿Y los clientes que no se manejan con el teléfono?
Les pasa a todos los negocios. Lo honesto es que una parte de tu clientela no va a usar esto, y para esa parte el cartón sigue siendo mejor. Convivir las dos cosas durante un tiempo no es un fracaso, es lo normal.
¿Volvia escribe reseñas en Google por mí?
No, y no deberías querer una herramienta que lo haga. Lo que hacemos es ponerle el enlace delante a un cliente que acaba de decirte en una encuesta que le fue bien. Lo que escriba, y si escribe, es cosa suya.
¿En qué idioma ve la tarjeta mi cliente?
En el idioma que configures para tu negocio: español o inglés. El cliente no elige, porque escanea un QR en tu mostrador y lo que espera es leerlo en el idioma en que le hablas.
Tu equipo
¿Qué impide que alguien se ponga sellos de más?
Tres cosas: una espera mínima entre sellos que tú defines, un tope diario por cliente, y el registro de quién puso cada sello. En modo kiosko, además, el código de la pantalla caduca a los 30 segundos para que no se pueda compartir por foto.
¿Funciona si se cae el internet?
El escáner sí. Guarda los sellos en el teléfono de tu equipo y los envía cuando vuelve la conexión; el cliente ve su sello actualizado un momento después. Lo que no funciona sin conexión es unirse por primera vez.
¿Cada empleado necesita su cuenta?
Es lo recomendable y viene incluido desde el plan Negocio. Con cuentas separadas sabes quién selló qué, que es lo único que te deja aclarar un número raro sin acusar a nadie. Una cuenta compartida también funciona.
Precio y datos
¿De quién son los datos de mis clientes?
Tuyos. Los exportas en CSV cuando quieras desde el plan Pro, con los filtros que tengas puestos. Nosotros no vendemos ni cedemos esos datos, y el aviso de privacidad que ve tu cliente va a nombre de tu negocio, no del nuestro.
¿Hay plan gratis de verdad o es una prueba?
Hay un plan Gratis permanente, con la tarjeta, el escáner y tu página pública. Además, todo negocio nuevo tiene abiertas las funciones premium hasta llegar a 30 clientes, para que pruebe con datos reales antes de pagar nada.
¿Qué pasa si me doy de baja?
Tu página y tus tarjetas dejan de funcionar al momento, y tus clientes ya no pueden abrir las suyas. Guardamos los datos un tiempo por si fue un error: si escribes, los recuperamos. Antes de cerrar, exporta tus clientes.
¿Te queda alguna?
Escríbenos y te contesta una persona que conoce el producto, normalmente el mismo día.